Natalie

Natalie

sábado, 24 de julio de 2010

1.- Mi Historia

Todo comenzo un Miércoles 6 de Enero de 2010 a las 8 a.m. mami tuvo cita con su ginecóloga para el examen normal del embarazo estábamos por cumplir 29 semanas de gestacion, mientras hacían el ultrasonido le confirmaban a mis papas que era una niña, mami por dentro se sintió super feliz ya que había sido su sueno desde que era una adolescente, mi papi deseaba un niño pues El ya tenia 2 niñas pero no con mi mami. De pronto salio la enfermera de la habitación y nos dijo que volvía en un momento; después apareció diciendonos que iban a tener que monitorearnos un rato porque al parecer mi corazón no se escuchaba del todo bien.

Nos pasaron a una sala pequeña que contaba con unas 10 camillas equipadas exclusivamente para monitorear mujeres embarazadas, le pusieron a mami 2 correas con los monitores, una correa para escuchar el latido de mi corazón y el otro para las contracciones, mi corazón se escuchaba perfectamente, pero al parecer mami tenia contracciones, era raro porque ella se sentía muy bien. Al cabo de una hora nos dijeron que todo se veía bien, pero que para mayor seguridad nos iban a trasladar al otro lado del edificio donde se internaban a los pacientes.

Mami y papi caminaron tranquilos por los pasillos, mientras decidian que iban a comer ese día si hamburguesas o pizza, ya que habían llegado al hospital antes de las 8 a.m. y ya pasaban de las 11 a.m.. Llegaron a la sala donde les habían indicado, una enfermera ya los estaba esperando, nos pusieron en una camilla y nuevamente pusieron los monitores, entro otra enfermera y le puso una inyección a mi mami. Al cabo de un rato mami empezó con contracciones mas fuertes y de un momento a otro entraron cuatro enfermeras, nos sacaron del cuarto y nos llevaron corriendo entre los pasillos al quirófano; me faltaban 11 semanas de gestacion y todo parecía indicar que había llegado el momento que mami había esperado con tanto ahinco. Lo ultimo que recuerda mi mami fue cuando le preguntaron si era alérgica a algún medicamento y en ese mismo instante le estaban poniendo la mascarilla de la anestesia.

Mami despertó en el cuarto de recuperación y mi papi le dijo: fue niña y se llama Natalie, esta hermosa, pero muy pequeña, ha respirado por ella misma, pero aun asi tuvieron que ponerla en la incubadora. Tan solo pesaba 2 lb y 3 onzas (960 gr). mi mami pregunto, pero esta bien? y mi papi dijo "si, no te preocupes todo esta bien".

2.- Recuperacion






Después de la noticia mami se quedo más tranquila, aun estaba muy mareada por la anestesia y le esperaba una larga y difícil noche, el parto había sido muy complicado, ya que tuvieron que practicarle una cesárea de emergencia para poder ponerme a mí a salvo, pero mi mami se estaba poniendo muy mal, estaba perdiendo mucha sangre, así que decidieron abrir un poco mas su abdomen y extraerle su útero.
Ella recuerda que en esos momentos vio a mi abuela y a mi bisabuela a los pies de su cama que le decían: No te preocupes todo va a estar bien, aquí estamos para cuidarte (mi abuela y bisabuela tienen muchos años que murieron), lo cual me hace pensar que mi mami estaba con un pie aquí y otro pie en el cielo. A mami le tuvieron que poner 3 unidades de sangre, plaquetas, suero y muchas cosas más , tenía tres agujas de cada lado de sus brazos, pero no importaba nada, por fin había realizado uno de sus más grandes sueños, tener un bebe.Mientras mami se recuperaba en su habitación, yo me recuperaba en la incubadora en la sala de cuidados intensivos para bebes (NICU).
A mami no le permitían levantarse de la cama hasta que no estuvieran seguros de que había pasado el peligro, debido a la intensa cesárea que había tenido, la herida de su cesárea prácticamente le atravesaba todo el estomago de arriba hacia abajo; mientras le seguían suministrando morfina para dolor, plaquetas, 2 unidades más de sangre y todos los medicamentos para su pronta recuperación.
Tres días después de que nací, mi mami me vio por primera vez y nuevamente agradeció a Dios por el milagro de mi vida y porque las dos estábamos bien, dentro de lo que cabe. Se sintió un poco triste y preocupada por verme tan pequeña y con tantas cosas conectadas a mi cuerpo frágil, pero sabía que el milagro iba a seguir, quizá piensen que muchos bebes nacen prematuros y salen adelante, así es, pero el mío es un caso especial, soy un milagro porque a mami desde que tenía 21 años tenía problemas con su matriz y siempre le habían dicho que ella no podía tener bebes, mami me tuvo a los 37 años, fueron 15 largos años de luchas por este sueño ....
Esas historias las contaremos más adelante.Al día siguiente que mami fue a verme le dijo la enfermera que si quería cargarme, ella se asusto un poco yo media aprox. 14" (35 cm) pero dijo que sí. Así que la enfermera me saco de la incubadora y me puso en el pecho de mi mami, piel con piel ya que yo solo tenía puesto un pañal, que momento tan hermoso, mami comenzó a cantarme una canción que siempre me cantaba cuando estaba en su panza. Cuando escuche esa canción me quede tan tranquila, mi corazón se estabilizo y me quede tan quieta en su pecho que empezaron a correr lágrimas de la enfermera, de mi mami y de la traductora, porque no les he contado que nací en Chicago, Illinois.
A mami la dieron de alta cinco días después de mi nacimiento, recuerdo que fue a despedirse de mí y me dijo que diario iban a ir a verme que le echara muchas ganas y que pronto íbamos a poder estar juntas.Mami salió destrozada era su única bebe, aun se sentía mal físicamente y tenía que dejarme ahí con tantas cosas conectadas y con esas maquinas que pitaban cada rato indicando que algo no estaba funcionando bien con mi cuerpo.
Tenia arritmia que es un problema normal de los bebes prematuros, me tenían que pegar en mis piecitos para que mi corazón volviera a latir, tenia oxigeno, ya que no era capaz de respirar por mí misma, aunque lo hice al momento de nacer, necesitaba el oxigeno; el tubo del oxigeno era demasiado grande para mi nariz, así que lo atoraban en un gorrito tejido que pusieron en mi cabeza, ese tubito me lastimo muchísimo mi nariz, a veces hasta me sangraba, también tenía suero y me sacaban muestras de sangre de mis talones para los análisis.
Mami venia todos los días a verme, me traía leche que ella misma se extraía en casa, se la sacaba cada 2 o 3 horas como si me tuviera en casa, la leche me la daba por medio de una sonda que me pusieron por la nariz.Cuando papi llegaba del trabajo, corrían al hospital a verme y mi mami me cargaba en su pecho cada que se lo permitían las enfermeras, esos momentos con mami me daban mucha paz y me sentía tan tranquila cuando ella estaba ahí y me platicaba; y así fueron pasando los días, las semanas y los meses.
A veces había buenas noticias, había ganado algunos gramos y mi corazón había estado más estable, otras ocasiones las noticias no eran muy alentadoras, había bajado peso o mi corazón había estado muy inestable. También tuvieron que ponerme en dos ocasiones sangre porque tenía mucha anemia.A las 3 semanas por fin me quitaron el tubo grande de oxigeno y me pusieron uno mucho más delgado, fue un alivio muy grande para mi, ya no me veía tan irritable, además ya había subido 2 libras mas (900 gr.) de peso.
Al cabo de 6 semanas me sacaron de cuidados intensivos y me pusieron en cuidados intermedios, en esa área estuve dos semanas más, era un área muy bonita me gusto mucho, además que mami me hizo unos hermosos dibujos que puso en mi cuarto. Después me pusieron en la sala de los bebes que ya están casi listos para irse a casa (ICN). Mami y papi por fin veían todo más claro, y yo ya estaba mucho más grande ya pesaba casi 6 libras ( 2,750 gr. ).En el ICN estuve 3 semanas más, en total fueron 11 semanas las que estuve en el hospital después de mi nacimiento, prácticamente las 11 semanas que me faltaban para terminar mi gestación.Mami seguía trayéndome mucha leche, mami tiene bastante leche, recuerdo que en hospital todas las enfermeras le decían que como le hacía para tener tanta leche, incluso la encargada de la lactancia fue a preguntarle qué era lo que comía porque había muchas mamas que no tenían leche y para los bebes prematuros la leche materna es el alimento ideal para su pronta recuperación ya que me decían las enfermeras que les ayuda a que termine de desarrollarse todos sus órganos, principalmente el cerebro y la vista.
Cuando cumplí los dos meses de vida me pusieron las primeras vacunas y eso me desestabilizo mucho, mi corazón volvió a tener problemas y tuvieron que aumentarme el nivel de oxigeno que estaba necesitando. Creo que fue el último bajón que tuve antes de que me fuera a casa.Desde que ingrese al ICN cada que venía mi mami a visitarme intentaba amamantarme, pero nos costaba mucho trabajo a las dos, a mi me seguían alimentando por la sonda ya que cuando tomaba del biberón mi corazón bajaba el ritmo cardiaco y me atragantaba mucho.
Y cuando tomaba del pecho todo parecía estar bien, pero como las dos éramos primerizas, vaya que nos costaba trabajo lograr tan hermosa acción. Y poco a poco nos fuimos enseñando hasta que por fin podía comer de mi mami cuando ella iba a verme, el resto del día me alimentaban por la sonda.El 23 de marzo de 2010 le dijeron a mami que tenía que quedarse día y noche conmigo para ver cómo reaccionaba alimentándome de mami día y noche.
Yo me sentía muy bien, ya no tenía el oxigeno puesto, un tubo menos en mi cuerpo, ahora solo tenía la sonda y los monitores pegados a mi cuerpecito, pero no todo fue felicidad ya que mi mami no sabía por cuánto tiempo tenía que alimentarme ni con qué frecuencia, la enfermera le dijo que me diera de comer cuando yo tuviera hambre, así que me la pase comiendo y comiendo y casi no dormi por lo tanto no descanse y baje 6 onzas en un día (casi 200 gr) para un bebe prematuro es algo significativo.Mami se sentía frustrada, pensaba que no estaba haciendo bien las cosas, se sentía cansada, desvelada, fue la primera vez en mucho tiempo que se sentía tan exhausta, al día siguiente papi llego a las 7 am al hospital a recoger a mi mami y estuvieron ahí hasta las 9 am y cuando llegaron a casa, les llamaron del hospital para decirles que ya podían venir por mí, que estaba lista para ir a casa....
La noticia les tomo por sorpresa, ya que esperaban algunos días mas para que yo estuviera lista, pero los doctores decidieron que ya podía ir a casa, así que rápido tomaron el camino de regreso al hospital, iban cansados, desvelados, pero felices porque al fin los 3 ibamos a estar juntos después de 11 largas semanas de espera.
Mi papi pidió permiso para no ir a trabajar, y asi poder estar conmigo todo el dia, mi mami arreglo todo con mucho amor y cuidado, sentía en su corazón una gran emoción, alegría y nervios pero por dentro sabia que todo iba a estar bien. Y asi fue como llegue a casa el 24 de marzo del 2010.

3.- Por fin en casa




A partir de aquí mi mami va a seguir contándoles mi historia.


Por fin tenia a mi princesa en casa, parecía que ese eterno dia no llegaría, pero al fin iba a poder disfrutarla dia y noche y vaya que si.

Las que son mamas saben a lo que me refiero, pero a pesar del cansancio y el desvelo es tan grande el amor que sentimos por nuestros bebes que disfrutamos esos desvelos, es increíble como el amor supera el cansancio, verdaderamente el ser madre es un amor tan grande, tan puro e incondicional que una es capaz de dar la vida por ellos.


Los primeros días no fueron nada fáciles, Natalie comia muy poco y se dormía, yo me sentía tan desesperada, frustrada, no sabia que hacer, no sabia si mi bebe estaba comiendo lo suficiente, tenia que despertarla para que comiera y nuevamente, comia poco y otra vez a dormir, además de que muy frecuentemente se ahogaba con la leche , fueron días muy difíciles, me sentía tan impotente, recuerdo que en una ocasión le acababa de dar de comer y empezó a ahogarse, por mas intentos que hacia para que se recuperara no lo lograba, fueron segundos eternos, difíciles, yo la veía que empezaba a ponerse morada, Dios que momento tan fuerte, pero gracias a Dios que después de tanto estarle haciendo esfuerzo porque se recuperara, lo logre y empezó nuevamente a respirar bien.

Las dos primeras semanas tuve que dormir media sentada recostada en la cabecera de la cama con ella en brazos porque temia que se fuera ahogar mientras estaba durmiendo ya que se ahogaba muy seguido, lo que nos dijeron en el hospital fue que los bebes que nacen muy prematuros a veces tardan un poco mas de tiempo en aprender a respirar, succionar y pasar la leche al mismo tiempo, eso era lo que le pasaba a Natalie, en ocasiones hasta con su propia saliva se intentaba ahogar, no conforme con eso Natalie seguía perdiendo peso, no sabia si era porque no estaba comiendo lo suficiente, o porque era muy desgastante para ella el esfuerzo que hacia cuando comia, ya que cuando ella estaba en el hospital la mayoría del tiempo la alimentaban con sonda, además de que a la leche materna le agregaban proteína para fortificarla y asi ella aumentara mas pronto de peso.


Fueron días terriblemente desgastantes, estresantes y preocupantes pero como no hay mal que dure cien años, poco a poco fue comiendo un poco mas, dejo de ahogarse con tanta frecuencia, empezó a subir poco a poco de peso y yo obviamente me sentía un poco mas tranquila y relajada, disfrutaba mas cada momento que pasaba con mi bebe, se que la vida es un instante y que cada momento que vivimos no regresa, asi que aproveche cada respiración, cada parpadeo, cada mirada de Natalie e intentaba grabarlo en mi memoria y no dejaba de darle gracias a Dios por este hermoso regalo.

Al mes que fuimos a revisión había subido poco peso, dijeron que estaba bien que era normal que los primeros días hubiera bajado de peso que se veía recuperada y de semblante sano y saludable.


En las siguientes citas con la pediatra todo ha evolucionado perfectamente, gracias a Dios; todos y cada uno de los exámenes que le han hecho de los oídos, ojos y el examen de motorización han salido perfectamente.

Ahora ya es una bebe de 6 meses con un peso de 15 libras(6 kilos 800 grs.) sana ya que no se me ha enfermado de nada, es muy sonriente, he olvidado contarles que se le hacen hoyitos en sus mejillas, además de ser una bebe tranquila y amorosa. Es una gran bendición tenerla en casa y un milagro hecho realidad.

En las siguientes capítulos voy a contar todo el proceso del milagro, empece por escribir desde el momento del nacimiento de Natalie porque pensé que asi iba a ser mas interesante publicar esta hisotria; de ahora en adelante empezare por contar parte de mi historia y el porque se dio origen a este milagro.

4.- Comienza el problema

Todo comenzó en una ocasión que ayude a mi abuelo a levantarse de su silla, mi abuelo había sido intervenido de una cirugía en la cual le quitaron un coagulo de la cabeza y le dañaron parte de sus nervios, y había que ayudarlo a levantarse, caminar y a comer.
No se si eso me haya afectado o quizá fue una coincidencia, pero apartir de ese dia yo empece a tener mis periodos cada 15 dias, la primera vez que me ocurrió no le di importancia, pero ya la segunda vez le comente a mi mama y me llevo al doctor, el doctor le dijo que me iba a dar un tratamiento de hormonas para que se me regularizara el periodo, ahí empezó mi calvario que duro aproximadamente quince años, era el año 1994.

Me dieron un tratamiento y me regularize unos meses, pero cuando deje de tomarlos otra vez empece con problemas de sangrados, mis periodos se hicieron abundantes y con dolor super intenso, me llevo mi mama con otro doctor y este doctor me receto pastillas anticonceptivas, mi mama obvio puso el grito en el cielo porque yo no había iniciado una vida sexual, quizá mi mama pensó que podía aprovechar ese “regalito” pero yo lo que quería era estar bien.
Dure un año tomando esas benditas pastillas y mientras tanto todo era felicidad y alegria, lo único malo era que me estaban empezando a salir bastantes espinillas y comencé a tener dolores muy fuertes de cabeza y me tuvieron que suspender el tratamiento.

Empecé otra vez con dolores y sangrados súper abundantes, además que los periodos a veces duraban hasta 15 días. Los dolores cada vez eran más intensos que tenía que inyectarme para el dolor tres veces al día, incluso en ocasiones tenían que internarme en el hospital porque los dolores eran intolerables, empecé a bajar mucho de peso y mi piel empezó a adquirir un tono medio amarillento.
Era mi último año en la universidad, estuve faltando mucho a clases, tenía miedo de perder el año, además de que ya estaba trabajando medio tiempo. Mes con mes tenía que estar en cama 4 o 5 días; cuando el dolor era tan intenso me provocaba vomito y en ocasiones el vomito no se me quitaba, tenían que inyectarme para el vomito.

Vino una tía de Guadalajara a visitarnos y le comento a mi mama de una doctora muy buena y mi mama decidió mandarme con mi tía para que me revisara esa doctora. Me fui a Guadalajara con mi tía, me reviso la doctora y dijo que tenía un fibroma muy grande en mi matriz, que me tenían que operar inmediatamente.
Mi mama me dijo que me regresara a León y ya estando en León me llevo con el doctor y programaron la cirugía.

5.- Primer Cirugia

Era diciembre de 1996, los trámites fueron muy rápido y me operaron el 16 de diciembre, me dijo el doctor que me había quitado el fibroma y que además también había encontrado fibromas en un ovario y también los había quitado.
Todo parecía que iba a estar mejor, pero las cosas no fueron así, no sé porque pero la cirugía solo vino a empeorar la situación, ahora los periodos eran mucho más abundantes y los dolores insoportables, mi mama estaba muy preocupada le decía al doctor que tenía miedo que yo tuviera cáncer, el doctor le dijo que no se preocupara que no era cáncer.
Para colmo de males mi mama empezó con un extraño dolor de cabeza, fue al doctor y le dijeron que estaba muy tensa, que los dolores eran de estrés y le dieron unas inyecciones y se sintió mejor.

Mi situación no mejoraba y mi mama tampoco parecía estar mejor, para mediados de 1997 nos dijeron que mi mama tenía un tumor en el cerebro y que se lo tenían que quitar lo más pronto posible porque estaba creciendo a pasos agigantados y estaba empezando a obstruir algunos nervios.
Había cambiado de trabajo y en este nuevo trabajo tenía una presión laboral tremenda y creo que junto con lo de mi mama estaba afectando más mi problema de salud ya que cada vez eran más fuertes los sangrados y los dolores también.

Operaron a mi mama a finales de octubre de 1997, todo había salido muy bien, el tumor no parecía canceroso, mi mama no se veía con ningún daño cerebral, pero el mismo día de la cirugía a las 3 de la madrugada nos avisaron que le había dado un paro cardiorespiratorio y había entrado en estado de coma, así duro 4 días mas y luego falleció.

Ahora todo era distinto, yo ya no sentía un apoyo como se siente cuando una tiene a su mama, mis problemas siguieron, en mayo de 1998 tuve una hemorragia muy severa por la cual tuve que ir al hospital, me tuvieron que hacer transfusión y me dijeron que si yo no tenía un bebe en los próximos seis meses me olvidara de mi sueño de ser madre.

Llegue a casa destrozada por que tenía yo que cambiar mis ideas, yo quería ser madre, pero poder ofrecerle a mí bebe un hogar, no iba a tenerlo así como así. Estaba realmente desesperada, triste, angustiada, no sabía si realmente era mi última oportunidad, no sabía si debería de hacerle caso a lo que los doctores decían, pero yo confiaba en Dios y le pedía que por favor me diera la oportunidad de ser madre pero estando casada, que yo no me sentía capaz de tener una responsabilidad tan grande yo sola.
Así que seguí adelante, trabajando y enfermándome cada mes. Empecé a ver otros doctores queriendo encontrar otra respuesta pero todos me decían que yo ya no podía tener bebes, que mi matriz estaba llena de tumores y que lo único que tenía que hacer era sacármela, ya no había más oportunidades.

La suegra de una de mis hermanas me comento de un doctor naturista y empecé a ir con El, me controlo un poco más los sangrados y los dolores, me sentía un poco mejor y como que las cosas al menos estaban mejor. Un año más o menos me controlo y luego me dijo que su medicina era preventiva, que me pusiera en manos de un ginecólogo que yo necesitaba una cirugía El ya no podía hacer nada.

Por parte de la empresa donde trabajaba me mandaron con un hematólogo el cual me dio un tratamiento y fue contraproducente y me afecto más de lo que estaba, además que el doctor me dijo que tenía anemia grado IV que era el ultimo nivel de anemia que podría llamarse también principios de Leucemia, que tenía que dejar de trabajar porque así yo no podía laborar.

Recuerdo que ese día llegue a casa llore mucho y le pedí a Dios que me recogiera que yo no tenía nada que hacer en este mundo, así toda enferma como estaba, que yo no tenía mama, no tenia esposo, no tenía hijos, que no le hacía falta a nadie en este mundo, que yo ya no podía mas, que estaba en sus manos, recuerdo que ese día me encontré un librito de la oración de los 20 minutos en compañía de Jesús Sacramentado y eso me ayudo a tener un poco de paz, realmente la necesitaba, necesitaba un abrazo, un hombro donde llorar, pero yo ante la gente me veía fuerte, entera, no me ha gustado demostrar cuando estoy sufriendo.

Regrese con el ginecólogo que me estaba viendo con anterioridad y me dijo que definitivamente tenían que practicarme otra cirugía, así que me mando hacer nuevos estudios y me recomendó hacer una dieta de hierro porque el hierro tomado e inyectado ya mi cuerpo lo estaba rechazando y tenían que subirme el nivel de sangre para la nueva cirugía.

Recuerdo que ese día le dije al doctor. Ya no quiero tener mi matriz, ya no me importa si soy madre o no, ya quiero tener una vida normal, quiero estar tranquila, ni modo ya hice todo lo que pude. Alberto que así se llama mi doctor, me dijo que El iba hacer todo lo posible por rescatar mi matriz (fue el único doctor que me decía que yo podía ser madre) y yo le dije NO yo ya no la quiero, yo no creo que pueda aguantar más esta situación, ya no tengo fuerzas, ya no tengo ánimos de nada, ya no quiero vivir así, si es que a esto se le puede llamar vida. Semana tras semana me hacia análisis de sangre para ver cómo iba mi hemoglobina, pero parecía no avanzar mucho y en mayo del 2000 me dijo Emmy tenemos que operarte esta semana, no creo que aguantes un periodo más.

6.- Segunda Cirugia "Mi primer milagro"

Llegue a casa un día antes de la cirugía, le dije a mi papa mañana me opero, tengo que estar en el sanatorio a las 7 am. Prepare todo y me salí a caminar al centro con una amiga, estaba tranquila porque yo ya estaba decidida a que quedarme sin mi matraca como yo le llamaba era la mejor decisión que podía tomar ante este panorama.


Al día siguiente llegue al hospital, me empezaron a preparar para la cirugía, llego Alberto y le volví a repetir “sácame todo” ya quiero estar tranquila. Y aquí se dio el primer milagro Alberto saco de mi matriz como 30 fibromas de diferentes tamaños, El tuvo la iniciativa de salvar mi matriz y decidió sacarme fibroma por fibroma en una cirugía que duro como 7 horas. El fibroma más grande tenía el tamaño de una naranja pequeña, para mí eso fue un milagro porque una matriz tiene un tamaño tan pequeño y como pudo sacar todo y poder dejarme mi matriz, ahora sé que Dios estuvo presente en esa cirugía, se que Dios quería que yo siguiera albergando mi sueño de ser madre.


Cuando estaba en recuperación llego Alberto y me dijo, Emmy todo está bien, te salve tu matriz. Que noticia tan aterradora, me moleste y le dije: mi cuerpo ya no va a poder resistir, no puede seguir con tanto desgaste, te dije que yo ya no la quería ¿porque me la dejaste?….. Yo estaba realmente molesta, yo ya solo quería estar tranquila y vivir en paz.

Alberto me toco la frente y con una ternura me dijo, no te preocupes te voy a dar tratamiento para que no tengas periodos en 6 meses y así logres recuperarte. Eso me dejo un poco más tranquila. Mi recuperación fue buena y rápida, me sentí muy bien, a los 3 días de la cirugía me sentía muy bien, empecé con el tratamiento y no tuve periodos por 6 meses. Empecé a trabajar y después de tantos años parecía que lo peor ya había pasado, ahora todo se veía más claro.

Paso el tiempo y no volví a tener dolores en mis periodos, al principio los sangrados fueron normales por los siguientes 3 años después de la cirugía, a partir de ahí empecé otra vez con sangrados un poco mas fuertes pero todavía tolerables. Alberto decidió darme tratamientos para controlarlos y así fue como pasaron 2 tranquilos años.


Para el 2005 las cosas ya no estaban funcionando muy bien, los tratamientos hormonales me estaban haciendo efectos secundarios y los fibromas nuevamente se habían formado en la matriz, por ende mis periodos otra vez eran súper abundantes pero jamás volví a experimentar dolor alguno, Alberto me dijo Emmy creo que ahora si ya llego el momento definitivo, no creo que sea conveniente una tercer cirugía, lo mejor será practicarte la histerectomía (extracción del útero).

Empezamos a planear las fechas, como yo ya tenía un trabajo con una responsabilidad digamos importante tenía que preparar a alguien para que me supliera durante mi incapacidad, hable con mi jefe y le plantee la situación, estuvimos de acuerdo.


En ese momento yo pensaba hice todo lo posible por realizar mi sueño, ni modo al menos ya pude llevar una vida más tranquila. Ahora las cosas eran un poco diferentes, yo ya era independiente vivía sola, tenía mi buen trabajo y parecía que era el momento para llevar a cabo lo que había estado postergando.


Pero Dios tenía otros planes para mi, para esas fechas conocí a mi esposo, desde el primer instante que lo vi me enamore de Él, me pareció tan atractivo, tan varonil, su sonrisa, su mirada, sus labios todo me gusto de Él, fue algo así como amor a primera vista y parece que a Él le sucedió lo mismo porque desde ese momento no nos soltamos para nada.


El vivía en chicago (USA) y yo en León (MEX) quien iba a pensar la historia que pasaría después. Nos hicimos novios, nos enamoramos y después El me pidió que nos casáramos, inmediatamente cancele la cirugía y Alberto me dijo vas a estar sin tratamiento a ver cómo te va.


No sé si fue la ilusión, el amor, la alegría que yo sentía pero no me iba tan mal con los periodos, nos casamos en mayo del 2006, me quede en México en lo que mi esposo arreglaba lo de mi residencia para poder yo venir a vivir a los USA. El iba a verme muy seguido y yo estaba feliz, realmente no estaba desesperada por tener bebes, estaba disfrutando del momento.


En Enero del 2008 llegue a Estados Unidos feliz con ilusiones y enamorada. Pasa el tiempo, y empiezo otra vez con mis hemorragias, voy al doctor y me pregunta la doctora que si tenía hijos, le dije que no y me dijo le gustaría tener, yo le dije si se puede claro que sí, porque no, entonces la doctora me dio un pase para ver a un especialista en fertilidad

7.- El embarazo "Segundo milagro"

Sacamos la cita con el especialista y me manda hacer unos estudios, entre esos estudios me hicieron una histerosalpingografia que consiste en pasar un liquido como fosforescente en las trompas y la matriz y luego sacar radiografías para ver la posición exacta de los fibromas, su tamaño y detectar otros posibles problemas, estos exámenes me los practicaron en mayo del 2009.


El doctor nos dijo que los fibromas estaban bastante grandes y lo primero que tendríamos que hacer seria quitarlos para después ver posibles opciones de embarazo. Como teníamos planeado ir a México en julio decidimos que lo mejor sería ver al doctor después de regresar de México.

Como yo quería ir a México muy esbelta, mi esposo y yo decidimos ir casi todos los días al gimnasio y hacia bastante ejercicio y pesas, además que estaba tomando agua de Jamaica para llegar en forma a México.


La salida a México coincidía casi con la llegada de mi periodo, pero como mis periodos siempre se me adelantaban pensamos que estaba todo bien. Salimos a México el sábado 18 de julio muy de madrugada y mi periodo no había llegado, era muy raro que se me atrasara pero pensé quizá es por la emoción del viaje.


Nos fuimos por carretera y todo el viaje yo me iba durmiendo, muy dentro de mi me hacia la ilusión de un embarazo, pero no quería ilusionarme demasiado, llegamos a México el domingo 19 de julio ya en la tarde, tomamos un baño, fui a ver a toda mi familia, después nos fuimos a descansar y a dormir.


Pasaron los días y mi periodo no llegaba, a los 5 días de atraso me hago una prueba casera y no se distinguía bien, la línea salía muy tenue, así que decidimos que me hiciera la prueba de sangre, nos dijeron en los laboratorios que tenía que esperarme por lo menos tener 8 días de atraso, tuvimos que esperar a que llegara el jueves 23 de julio.


Yo ya sentía algo raro, me estaba creciendo mi panza y la ropa ya casi no me quedaba, mi esposo me decía que me estaba sugestionando, pero era cierto. Llego el 23 de julio me hago la prueba de sangre y sale positivo……. No lo podía creer, cuando leí el resultado no pude contener las lagrimas de alegría, de emoción, mi sueño de toda la vida era una realidad, una nueva vida se estaba formando en mi vientre, mi matraca estaba gestando una nueva vida…. Mi esposo y yo nos abrazamos y yo quería gritarle al mundo voy a ser mama.


Mi esposo empezó a dudar decía que no era posible que en tan poco tiempo pudieran determinar un resultado de embarazo por sangre, que en USA tardaban más tiempo en entregar los resultados, que además la clínica se veía media chafona yo le dije pues aquí en México te los entregan así de rápido y esa clínica es buena.


El siguiente sábado tuve comida con una de mis hermanas y ahí les di la buena noticia, pero yo sentía que mi cuerpo estaba cambiando mucho, la ropa ya no me entraba. El siguiente lunes fuimos a ver unas ruinas pero como estaban cerradas decidimos ir a la montaña de Cristo Rey que se encuentra en Silao, Gto. Para lo que no conocen, Cristo Rey se encuentra a 2,600 metros sobre el nivel del mar al cual se llega por medio de un camino empedrado que rodea al cerro hasta llegar a una glorieta superior, que funciona como mirador y estacionamiento, este recorrido es muy pendiente y con curvas muy cerradas ninguno de nosotros pensamos que esto pudiera afectar mi embarazo, después regresamos al hotel, nos bañamos y me fui a cenar con un grupo de amigas.



Al día siguiente por la mañana empecé a tener sangrados, rápidamente le llame a Alberto y me dijo tomate estas pastillas quédate en reposo y me vienes a ver en la tarde al hospital. Por la tarde fui a la cita con Alberto y me dijo efectivamente estas embarazada, tu bebe se ve bien, pero necesitas estar en reposo.


No sé qué te hicieron en Estados Unidos que pudiste quedar embarazada, los fibromas que tienes están muy grandes, de verdad es un milagro que hayas podido embarazarte en esas circunstancias. Me pregunto si me había ido en avión a México, le dijimos que en camioneta y me dijo yo te recomiendo que te quedes aquí hasta que pases los tres primeros meses que es el periodo más difícil de un embarazo.


Seguí en reposo, y me quede en el hotel, llame a mi familia y les dije que ya no iba a poder andar del tingo al tango. El viernes por la tarde tuve una pérdida de sangre muy considerable y nuevamente fui a ver a Alberto y me dijo tu bebe sigue en el vientre pero necesitas reposo absoluto para que esto se pueda lograr, me dijo que siguiera tomando las pastillas que ya me había recetado, que debería de tomarlas hasta que el bebe cumpliera las 12 semanas.


Ahora teníamos una gran encrucijada si quedarme en México con mi familia hasta que cumpliera las 12 semanas o venirme a USA con mi esposo en la camioneta. Toda mi familia decía que me quedara, pero mi esposo y yo decidimos que nos íbamos arriesgar a regresar a USA por carretera.

8.- El regreso "Parecia que todo estaba perdido"


El regreso no fue nada fácil, salimos de León el primero de agosto, en total fueron 32 horas de camino y yo seguía con pérdidas, reclinaba un poco el asiento para no estar completamente sentada. En el camino me la pase orando y pidiéndole a Dios que el embarazo no se interrumpiera, fueron muchas horas de angustia, lo que quería era llegar a casa y saber si mi bebe seguía conmigo o si ya lo había perdido, ya que en cada parada que hacíamos seguía teniendo pérdidas considerables.
Por fin llegamos a casa el domingo en la noche, tome un baño rápido y me fui a descansar, al día siguiente tuve un sangrado muy fuerte, rápido le avise a mi esposo y nos fuimos directo al hospital, rápido me hicieron un examen de sangre y un ultrasonido, mientras me hacían el ultrasonido les pregunte como estaba mi bebe y me dijeron que esa información no me la podían dar a mí, que el doctor era la única persona indicada para eso, por un momento pensé que había perdido a mi bebe.

Me regresaron al cuarto y así estuve por espacio de 3 horas, con una angustia porque no me decían nada. Por fin entro un doctor y me dijo señora efectivamente usted tiene un embarazo de 7 semanas, su bebe está bien, pero su matriz tiene unos fibromas muy grandes y no podemos asegurar que su embarazo vaya a poder continuar, estamos en espera de una especialista para que la revise y nos diga si se puede ir a casa o si va a tener que quedarse en el hospital.
Pasaron otras tres horas y por fin llego la ginecóloga, me reviso y me dijo lo mismo que ya me habían dicho, que no había muchas posibilidades de que ese embarazo llegara a su fin, que no entendía como me había embarazado con una matriz con tantos fibromas, que las posibilidades eran mínimas. Me dio cita para esa misma semana en el consultorio y me indico que me siguiera tomando las pastillas que me había recetado Alberto y que siguiera en reposo absoluto, solo podía pararme para ir al baño.

Mi esposo me atendió todo este tiempo que estuve en reposo absoluto, lo cual tengo que agradecerle enormemente. El trabaja el turno de la noche y en la mañana en cuanto llegaba del trabajo me preparaba mi desayuno, luego dormía un rato y después me preparaba mi comida, después volvía a dormir otro rato y antes de irse a trabajar me preparaba la cena, pobre así tuvo que estar hasta que cumplí las 14 semanas.

Todos los días le daba gracias a Dios porque mi bebe seguía en mi panza, en la mañana le daba gracias por empezar un día mas y en la noche gracias por haber terminado el día, además le hablaba a mi bebe todos los días; le decía que no se rindiera que íbamos a estar juntos todo el tiempo, que era un bebe fuerte, que yo lo estaba esperando durante muchos años, que lo iba amar con todas mis fuerzas, además le platicaba todo lo que veía, lo que leía y lo que estaba haciendo su papa, también le platicaba de toda la familia que aquí lo estaba esperando.


A la semana 9 volví a ver a la ginecóloga, pero yo aun continuaba teniendo sangrados, no tan abundantes pero aun había a pesar de que estaba en reposo absoluto, también tenía nauseas y vómitos. La ginecóloga me dijo que el bebe no estaba creciendo, que posiblemente los fibromas no le estaban dejando espacio, que si el bebe seguía en esas condiciones iban a detener el embarazo y provocarme un aborto, que solo un milagro podría cambiar la situación, salí del consultorio destrozada, cansada, desilusionada y con unas ganas tremendas de llorar, pero luego pensé…. Dios no me iba a dar esta ilusión para luego quitármela, mi bebe va a estar bien me lo repetía todos los días, mi bebe va a luchar y va a salir adelante.


A la semana 12 volví al consultorio los sangrados habían desaparecido eso me daba más tranquilidad, cuando la ginecóloga me empezó a hacer el ultrasonido no detectaba el corazón del bebe, en ese momento empecé otra vez a preocuparme y la doctora me decía no lo encuentro, yo le dije doctora yo he sentido como cosquillas en la parte de arriba de mi abdomen, creo que el bebe esta en este lugar.

La doctora no lo creía y puso el aparato para oír el corazón en el lugar donde le indique y ahí estaba mi bebé; su corazón latía con fuerza y me dijo no lo puedo creer esto es un milagro, tu bebe ha crecido y tiene el tamaño que debería tener un bebe de su tiempo, está completo…….. Y me repetía una y otra vez… NO lo puedo creer, como se movió de lugar, como es que está creciendo…… NO, no puede ser esto es un milagro.


Pero aun así me decía el embarazo sigue siendo de alto riesgo, no te confíes demasiado, sigue en reposo y solo un milagro puede terminar este embarazo, porque el bebe sigue teniendo poco espacio.

viernes, 23 de julio de 2010

9.- Cuando Dios quiere hasta el diablo obedece


Así siguió avanzando mi embarazo, ya me levantaba un poco de la cama, me prepara mi comida, ponía una silla cerca de la estufa y mi esposo me acercaba todo ya me sentía un poco más optimista y cada día que pasaba era una alegría, todos los días leía en las páginas de internet como avanzaba el crecimiento de mi bebe en mi pancita.
A las 20 semanas de embarazo me hicieron el ultrasonido súper detallado, para ver que todo estuviera bien y nuevamente la Dra. Vega me repetía que no entendía como habíamos llegado a este tiempo de embarazo y que el bebe se veía bien, un poquitito más pequeño pero no era muy significativo.
Que ojala y llegáramos por lo menos a la semana 24 que es el tiempo mínimo que requiere un bebe para poder sobrevivir fuera del útero. También me estaba preparando para mandarme a la universidad por ser embarazo de alto riesgo. Me volvió a ver la doctora en la semana 24 y me dijo que todo se veía bien, también me comento cuando nazca tu bebe vienes y me lo traes para conocer tu milagro, fue la última consulta con mi ginecóloga.

La siguiente cita fue en diciembre de 2009 en la universidad, y nuevamente los doctores sorprendidos porque no entendían como mi embarazo había llegado a ese tiempo ya tenía yo 27 semanas, a veces me sentía como un fenómeno, porque luego llamaban a otros doctores y les decían mira esta mujer como esta y su embarazo sigue bien, esto es increíble. Yo solo les decía es que Dios me quiere mucho y me va a consentir con un bello regalo.

Mi estomago estaba increíblemente grande para el tiempo que tenia, a veces la gente se me quedaba viendo porque caminaba como un pingüino, pero yo me sentía feliz, realizada, soñada y no dejaba de hablarle a mi bebe todos los días y le decía todo está bien, vamos a estar juntos y te voy a dar todo el amor que tengo en mi corazón, lo tenía guardado para ti durante tantos años que te estuve esperando.
Tuve mi última cita el 6 de enero de 2010, cuando me estaban haciendo el ultrasonido me dijeron que un fibroma estaba más grande que mi bebe y que mi bebe era una beba y ya de ahí se desencadeno todo el proceso de parto que les narre al principio de esta historia.
Lo único que les puedo decir es que nunca abandonen sus sueños por difíciles e imposibles que parezcan y siempre pongan todo en manos de Dios, El tiene sus tiempos y sus momentos y estoy convencida que cuando se quiere algo con toda el alma y se lucha por ello Dios nos lo regala.

Quise compartir esta historia para tantas mujeres que están en lucha de un milagro, no se dejen vencer y sigan luchando, quizá el día de mañana ustedes protagonicen una historia como esta.
Que Dios los bendiga.