Natalie

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sábado, 24 de julio de 2010

4.- Comienza el problema

Todo comenzó en una ocasión que ayude a mi abuelo a levantarse de su silla, mi abuelo había sido intervenido de una cirugía en la cual le quitaron un coagulo de la cabeza y le dañaron parte de sus nervios, y había que ayudarlo a levantarse, caminar y a comer.
No se si eso me haya afectado o quizá fue una coincidencia, pero apartir de ese dia yo empece a tener mis periodos cada 15 dias, la primera vez que me ocurrió no le di importancia, pero ya la segunda vez le comente a mi mama y me llevo al doctor, el doctor le dijo que me iba a dar un tratamiento de hormonas para que se me regularizara el periodo, ahí empezó mi calvario que duro aproximadamente quince años, era el año 1994.

Me dieron un tratamiento y me regularize unos meses, pero cuando deje de tomarlos otra vez empece con problemas de sangrados, mis periodos se hicieron abundantes y con dolor super intenso, me llevo mi mama con otro doctor y este doctor me receto pastillas anticonceptivas, mi mama obvio puso el grito en el cielo porque yo no había iniciado una vida sexual, quizá mi mama pensó que podía aprovechar ese “regalito” pero yo lo que quería era estar bien.
Dure un año tomando esas benditas pastillas y mientras tanto todo era felicidad y alegria, lo único malo era que me estaban empezando a salir bastantes espinillas y comencé a tener dolores muy fuertes de cabeza y me tuvieron que suspender el tratamiento.

Empecé otra vez con dolores y sangrados súper abundantes, además que los periodos a veces duraban hasta 15 días. Los dolores cada vez eran más intensos que tenía que inyectarme para el dolor tres veces al día, incluso en ocasiones tenían que internarme en el hospital porque los dolores eran intolerables, empecé a bajar mucho de peso y mi piel empezó a adquirir un tono medio amarillento.
Era mi último año en la universidad, estuve faltando mucho a clases, tenía miedo de perder el año, además de que ya estaba trabajando medio tiempo. Mes con mes tenía que estar en cama 4 o 5 días; cuando el dolor era tan intenso me provocaba vomito y en ocasiones el vomito no se me quitaba, tenían que inyectarme para el vomito.

Vino una tía de Guadalajara a visitarnos y le comento a mi mama de una doctora muy buena y mi mama decidió mandarme con mi tía para que me revisara esa doctora. Me fui a Guadalajara con mi tía, me reviso la doctora y dijo que tenía un fibroma muy grande en mi matriz, que me tenían que operar inmediatamente.
Mi mama me dijo que me regresara a León y ya estando en León me llevo con el doctor y programaron la cirugía.

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